Contexto: el debate sobre la transmisión en directo de la ejecución de Nidal Hasan y las reacciones internacionales
Antes de la decisión final, las autoridades estadounidenses anunciaron que la ejecución de Nidal Hasan, condenado por el ataque a la base de Fort Hood en 2009, podría transmitirse en directo. El plan se presentó en el contexto de una ejecución programada para el 3 de diciembre, en Texas, y de los debates sobre la pena de muerte en el ejército estadounidense.
La propuesta provocó reacciones críticas por parte de algunas instituciones internacionales. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos denunció la transmisión, argumentando que su difusión equivaldría a una ejecución pública y violaría la prohibición absoluta de la tortura, calificando tales prácticas de tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Paralelamente, el debate también se vio alimentado por las declaraciones públicas del presidente Donald Trump, quien anteriormente había defendido la idea de la transmisión en directo, pero indicó posteriormente que había abandonado el plan después de tener en cuenta las opiniones del público.