SpaceX ha llegado a un acuerdo en un proceso iniciado por Cards Against Humanity, que acusa a la compañía de Elon Musk de invasión de propiedad y deterioro de un terreno que posee en Texas. Los documentos judiciales muestran que el acuerdo se realizó el mes pasado, unas semanas antes de un juicio programado para el 3 de noviembre. Cards Against Humanity, con sede en Chicago, adquirió el terreno en 2017 como parte de una acción contra la construcción del muro en la frontera con México.
En su demanda, la compañía sostiene que SpaceX trató la propiedad como propia durante al menos seis meses, almacenando materiales de construcción sin permiso. SpaceX reconoció la invasión de propiedad durante el proceso, y Cards Against Humanity decidió llegar a un acuerdo para evitar los costos de un juicio. La compañía declaró que el terreno será restaurado con la ayuda de una empresa local de paisajismo. Aunque solicitó 15 millones de dólares en daños, Cards Against Humanity advirtió que los donantes podrían recibir solo una suma simbólica.