El sábado por la noche, Moscú fue objeto de un ataque con drones, y las autoridades rusas activaron los sistemas de defensa antiaérea. Según declaraciones oficiales, 19 drones fueron derribados en la región de Moscú, sin que se reportaran víctimas o daños significativos.
El alcalde Serguéi Sobianin confirmó en las redes sociales que las fuerzas rusas interceptaron los drones y que equipos de intervención fueron enviados a los lugares donde cayeron los restos. Tras el incidente, el tráfico aéreo fue perturbado, y cuatro aeropuertos en Moscú y en las regiones vecinas fueron cerrados temporalmente. El Ministerio de Defensa ruso declaró que, en total, 104 drones fueron derribados en nuevas regiones de Rusia y en Crimea ocupada, siendo la mayoría de las intercepciones en la región de Briansk.
Hasta ahora, no hay confirmaciones independientes sobre la magnitud del ataque o el origen de los drones, y las autoridades ucranianas no han comentado sobre el incidente. Al mismo tiempo, el Servicio de Emergencias de Ucrania informó que tres personas resultaron heridas en la región de Járkov debido a ataques con drones rusos.