Contexto: Antes de la protesta del sábado, las manifestaciones en Francia estuvieron precedidas por actos de violencia y una movilización creciente de las autoridades
Unos días antes, las autoridades francesas prepararon un nuevo fin de semana de manifestaciones mediante una movilización masiva de la policía y el ejército, después de que las protestas anteriores degeneraran en saqueos, vandalismo y miles de detenciones. El Ministerio del Interior anunció un aumento del 20 % de los efectivos, la posibilidad de utilizar unidades especiales y la intervención de militares para proteger algunos objetivos sensibles, mientras que el presidente Emmanuel Macron declaró que solo se autorizarían las manifestaciones organizadas por los sindicatos.
Desde el comienzo del movimiento, las protestas surgieron de las escuelas: en los suburbios pobres de París, los estudiantes se manifestaron por la falta de profesores y las condiciones precarias. Posteriormente, las acciones se intensificaron; en los días anteriores se registraron cientos de detenciones en París, incluidas 855 personas retenidas, y en otra oleada las autoridades anunciaron más de 1.200 detenciones y 150 policías y gendarmes heridos.