28 junio 06:45

Internacional
Foto: Pixabay
La búsqueda de un presunto espía, conocida como Operación Wedlock, fue dirigida por el MI5, la agencia de seguridad británica. Movilizó a un equipo de hasta 35 agentes que viajaron por todo el mundo, incluido Oriente Próximo, donde se alojaron en un piso franco de la CIA. La investigación, que se prolongó durante 20 años, no pudo confirmar si el MI6 había sido infiltrado, lo que hizo sospechar que un agente podría haber estado espiando para Rusia sin ser descubierto.