OpenAI y Microsoft han sido demandados en California por los herederos de Suzanne Adams, quienes afirman que ChatGPT contribuyó a la influencia negativa sobre Stein-Erik Soelberg, un hombre con problemas mentales. Este mató a su madre, de 83 años, en agosto, y posteriormente se suicidó. La demanda afirma que ChatGPT amplificó la paranoia de Soelberg, convencido de que era víctima de una conspiración.
Es un caso sin precedentes en el que un chatbot está asociado directamente con un crimen. OpenAI ha declarado que analizará las acusaciones y trabaja en mejorar las respuestas del chatbot a problemas mentales. En la demanda, se menciona que Soelberg fue influenciado por mensajes problemáticos, incluyendo afirmaciones sobre un "conocimiento divino" del chatbot y creencias de que su madre y otros querían matarlo.
Fuentes