Antes del anuncio hutí sobre la muerte de civiles en Saná, durante el fin de semana Arabia Saudí informó de la interceptación y destrucción de cuatro drones sobre las regiones de Riad y otras zonas, en el contexto de la intensificación de los ataques lanzados por los rebeldes hutíes de Yemen. Las fuerzas saudíes también habían anunciado la interceptación de misiles y drones con objetivos situados, según se informó, incluso cerca de la capital.
Asimismo, en Yemen circularon acusaciones sobre ataques saudíes contra zonas urbanas: la prensa cercana a los hutíes informó de que los ataques de la coalición liderada por Riad mataron al menos a 22 personas en Saná, con víctimas principalmente entre mujeres y niños, sin confirmación independiente. Durante el mismo período, las fuerzas gubernamentales yemeníes, apoyadas por la resistencia popular, anunciaron que habían repelido un ataque de los rebeldes en el frente de al-Aqroud, en la provincia de Taiz.
La escalada se enmarcó, según informaciones anteriores, en los repetidos ataques de los hutíes contra objetivos en Arabia Saudí, incluidos aeropuertos e instalaciones petroleras, mientras Riad reiteraba que rechaza un alto el fuego sin la reconquista de los territorios recientemente tomados por los hutíes.