Un joven de 28 años, empleado como agente de seguridad en la Embajada de Estados Unidos en Oslo, ha sido condenado a tres años y siete meses de prisión por espionaje a favor de Rusia e Irán. Entre marzo y noviembre de 2024, proporcionó información sensible sobre las actividades de la embajada, a cambio de 10.000 euros de los rusos y 0,17 bitcoin (aproximadamente 8.500 euros) de los iraníes.
El tribunal de Oslo determinó que la información divulgada podría ser utilizada en acciones directas contra las personas afectadas. Aunque reconoció los hechos, el joven impugnó la acusación de espionaje en circunstancias agravantes, argumentando que la información no estaba clasificada. Transmitió detalles sobre diplomáticos, planes de la embajada y rutinas de seguridad, lo que llevó a la acusación a solicitar una pena mayor. Los servicios de inteligencia noruegos consideran a Rusia, Irán y China como las principales amenazas en el ámbito del espionaje.
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