Una joven de 23 años de Toulouse, Francia, llegó al hospital con un bebé muerto escondido en una mochila, causando la sorpresa de los médicos y desencadenando una compleja investigación. La mujer declaró que recibió la mochila de una amiga, sin saber lo que contenía, y que, después de descubrir el cuerpo del niño, se panicó y fue al hospital.
Los investigadores sospechan que el bebé fue asesinado y han programado una autopsia para determinar las causas de la muerte. Los datos preliminares sugieren que la joven dio a luz en casa, sin asistencia médica, y ella niega cualquier implicación en la muerte del niño. La investigación continúa para aclarar las circunstancias de la tragedia y la posible implicación de una tercera persona.