Un ciudadano saudí, Abdulrahman Alfozan, ingeniero de OpenAI, fue detenido el 9 de octubre y acusado a nivel federal en Estados Unidos por haber instalado presuntamente en secreto un dispositivo de grabación en una sala de conferencias de la dirección de la empresa, en San Francisco, California.
Según los fiscales federales, OpenAI descubrió el dispositivo el 30 de septiembre, después de que hubiera sido instalado aproximadamente dos días antes. Estaba cifrado, había sido envuelto en papel higiénico y colocado en un puerto USB situado detrás de un televisor en la sala de conferencias.
La empresa, creadora del chatbot ChatGPT, alertó al FBI y utilizó sus propios modelos de inteligencia artificial para analizar el dispositivo y determinar que había sido colocado por un empleado. Posteriormente, OpenAI anunció el despido de Alfozan.
Los fiscales sostienen que el ingeniero pretendía interceptar comunicaciones sensibles sobre la tecnología de superinteligencia de la empresa. El director del FBI, Kash Patel, calificó el hecho como un intento de interceptar secretamente conversaciones confidenciales.
OpenAI precisó que no hay indicios de que el sospechoso hubiera accedido o extraído sin autorización los parámetros de los modelos de inteligencia artificial, el código fuente o los datos de los clientes. Alfozan trabajaba en la empresa desde julio de 2025. Si es condenado, se enfrenta a hasta cinco años de prisión, una multa de 250.000 dólares y tres años de libertad vigilada.
Fuentes
Últimas noticias
13:27
13:15
13:09
13:00
13:00
Ver más noticias