Dos influencers belgas, Neal y Senne, lograron engañar a los agentes de seguridad del Louvre y colgar un cuadro suyo junto a la Gioconda, a pesar de las medidas de seguridad reforzadas tras un reciente robo.
Utilizaron un marco plegable hecho de piezas de LEGO y un lienzo enrollado para introducir clandestinamente la obra en el museo. Una vez dentro, antes del cierre del museo, reensamblaron el marco y colgaron el cuadro cerca de la famosa pintura de Leonardo da Vinci, aprovechando el momento en que los visitantes comenzaban a irse. Conscientes de los riesgos de su acción, los dos no se quedaron a observar las reacciones y abandonaron rápidamente el museo. El incidente plantea serias preguntas sobre la eficacia del sistema de seguridad de algunos de los museos más renombrados del mundo.