Francia ha introducido una nueva regulación que transforma el exceso de velocidad de más de 50 kilómetros por hora en un delito, con posibles penas de hasta tres meses de prisión y multas de 3.750 euros. Esta modificación legislativa, publicada recientemente en el Boletín Oficial, también tendrá consecuencias sobre el historial judicial de los conductores, afectando su vida civil.
Anteriormente, tales infracciones eran sancionadas solo con multas de hasta 1.500 euros y la pérdida de seis puntos del permiso, y el delito solo se reconocía en caso de reincidencia. La Delegación Interministerial para la Seguridad Vial ha subrayado que el antiguo sistema de sanciones no reflejaba la gravedad y la creciente frecuencia de estos hechos, teniendo en cuenta que en 2024 se registraron 63.217 infracciones, un aumento del 69% respecto a 2017. La velocidad excesiva es la segunda causa principal de accidentes mortales, con 3.190 muertes registradas en 2024.
Fuentes