Contexto: La campaña en Brasil llegó a la ronda decisiva con encuestas ajustadas y una votación prolongada debido a problemas logísticos
Las encuestas publicadas unos días antes situaban a Luiz Inácio Lula da Silva y a Flávio Bolsonaro en empate o casi empate: un estudio de Datafolha atribuía a ambos un 50%, mientras que otras investigaciones (Quaest) indicaban una diferencia pequeña, con Bolsonaro ligeramente por delante. En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido una ventaja en las encuestas y en los recuentos provisionales, y después de un recuento parcial del 47% de las papeletas se informaba de que tenía aproximadamente un 50,20%, frente al 41,63% de Lula.
Paralelamente, la jornada electoral del domingo estuvo marcada por ajustes en el procedimiento: Flávio Bolsonaro invocó posteriormente la prolongación del horario de votación en dos horas, decisión adoptada tras las denuncias relacionadas con problemas de transporte y fuertes lluvias.