Antes de las acusaciones recientes, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, advirtió que las elecciones presidenciales en Francia, previstas para 2027, podrían verse afectadas por intentos de injerencia. En su discurso, sostuvo que los adversarios de la democracia intentan desestabilizar la sociedad y explotar las divisiones internas, utilizando temas como la inmigración y el laicismo, así como el conflicto israelí-palestino.
Barrot también mencionó ejemplos de amplificación en línea atribuidos a actores externos, incluidas cuentas falsas y campañas en redes sociales. Asimismo, subrayó que Francia no tiene intención de tolerar injerencias extranjeras en el proceso electoral, presentando la protección de las elecciones como una cuestión de soberanía y pidiendo regular las plataformas para limitar las manipulaciones.
En el mismo contexto, también hubo disputas públicas relacionadas con la red X y su papel en las campañas electorales, después de que Musk criticara a una candidata francesa que pidió la suspensión temporal de la plataforma durante el período electoral. Las autoridades francesas indicaron que están trabajando para reforzar las medidas de protección antes de los comicios de 2027.