El ejército paquistaní ha anunciado la muerte de 30 insurgentes en diversas operaciones militares llevadas a cabo a lo largo de la frontera con Afganistán, tras un atentado suicida en Islamabad que provocó 12 muertes. De estos, 23 combatientes, parte de los talibanes paquistaníes (TTP), fueron eliminados en una sola acción, y el resto en otras operaciones en los distritos de Mohmand, Lakki y Marwat.
El ejército acusa a India de apoyar a estos grupos insurgentes, que actúan en su nombre. Las relaciones entre Pakistán y Afganistán se han deteriorado, y Islamabad ha acusado a Kabul de apoyar a los talibanes paquistaníes, acusaciones que Afganistán rechaza. En el contexto de estas tensiones, los dos países han acordado un frágil alto el fuego, pero los problemas de seguridad persisten.