Estados Unidos tiene la intención de imponer una nueva ronda de sanciones contra el sector energético de Rusia, en respuesta a la posible rechazo del acuerdo de paz con Ucrania por parte del presidente Vladimir Putin. Entre las medidas propuestas se encuentran la focalización de los barcos de la flota fantasma de Rusia y de los comerciantes que facilitan las transacciones de petróleo. Las sanciones podrían ser anunciadas pronto, y las discusiones han tenido lugar entre funcionarios estadounidenses y embajadores europeos.
Aunque las sanciones anteriores no han cambiado el comportamiento de Putin, han llevado a una disminución de los precios del petróleo. Paralelamente, se han reportado avances en las negociaciones de paz entre EE. UU. y Ucrania, pero siguen existiendo preguntas sensibles relacionadas con los territorios en el este de Ucrania y las garantías de seguridad. Rusia continúa exigiendo la cesión de ciertos territorios, y los funcionarios estadounidenses consideran que los activos rusos congelados podrían ser incluidos en cualquier futuro acuerdo de paz. Sin embargo, Putin no ha mostrado signos de estar dispuesto a renunciar a sus objetivos militares.