El director del FBI, Kash Patel, enfrenta acusaciones de abuso en el servicio, siendo sospechoso de haber utilizado recursos federales con fines personales. Se dice que ordenó a algunos agentes especiales que aseguraran el transporte de una amiga de su pareja, que estaba bajo la influencia del alcohol.
En la primavera y verano del año 2025, Kash Patel se convirtió en el tema de una controversia importante sobre el supuesto uso indebido de los recursos del FBI. Se le acusa de haber solicitado a los agentes federales que aseguraran el transporte de las amigas de su pareja, Alexis Wilkins, desde diversos eventos en Nashville.
Las tensiones culminaron en el momento en que el jefe del equipo SWAT se negó a atender las solicitudes, argumentando que el papel de los agentes es proteger a los dignatarios, no prestar servicios de tipo ride-sharing. Aunque Wilkins negó vehementemente las acusaciones, calificándolas de mentiras, y precisó que ella personalmente no consume alcohol, el incidente sacó a la luz descontentos internos, sintiéndose los agentes tratados como conductores personales. El escándalo generó reacciones virales bajo los hashtags #KashUber y #SWATtaxi, planteando serias preguntas sobre el abuso de poder y la disciplina a alto nivel dentro del FBI.