Antes de las detenciones mencionadas en el artículo, se denunciaron incidentes violentos relacionados con la cosecha de aceitunas en Cisjordania. La fotoperiodista estadounidense Heidi Levine (The Washington Post) fue golpeada y trasladada al hospital después de que colonos israelíes atacaran a un grupo de palestinos que recogían aceitunas, mientras que el ejército israelí anunció una investigación y habló de gases lacrimógenos y disparos de advertencia.
Posteriormente, una delegación de diplomáticos europeos fue atacada en Taybeh (incluidos representantes de Bélgica, Francia y Polonia, así como personas de la Iglesia católica), y la Policía israelí anunció la detención de algunos sospechosos. La UE pidió que los autores rindieran cuentas y que se adoptaran medidas concretas para proteger a los palestinos y detener la escalada, señalando asimismo que la declaración del 18 de octubre no introduce nuevas sanciones.
En el contexto de estos episodios, la administración estadounidense también presionó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para que condenara las acciones de los colonos en Qusra, donde familias palestinas estaban bloqueadas desde hacía casi una semana y una de las viviendas pertenecía a un palestino con ciudadanía estadounidense.