Antes de las elecciones en Sajonia-Anhalt, Angela Merkel instó a los ciudadanos a «defender la democracia», afirmando que la AfD había logrado dominar la agenda electoral y difuminar los mensajes de los demás partidos. Las elecciones en el estado federado estaban programadas para el 6 de septiembre, y en las encuestas la AfD contaba con alrededor del 40%, mientras que la CDU aparecía con aproximadamente un 23%.
A nivel nacional, los resultados de la AfD intensificaron posteriormente la presión sobre el canciller Friedrich Merz: Alemania celebró elecciones regionales en Berlín y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental el 20 de septiembre, y los comicios fueron seguidos atentamente por su impacto en la CDU y por la manera en que Merz podría verse influido políticamente tras la victoria de la AfD en Sajonia-Anhalt (casi un 44% para la AfD, con la CDU en torno al 17%).