Contexto: Alberta y otros movimientos separatistas de Canadá vuelven a estar en primer plano, mientras la relación con EE. UU. se deteriora
En Canadá, las tensiones políticas relacionadas con la unidad de la federación se intensifican en medio del deterioro de las relaciones con Estados Unidos. El primer ministro canadiense Mark Carney declaró que había analizado el riesgo de una acción militar estadounidense contra Canadá, y el contexto está marcado por medidas comerciales recíprocas y la interrupción de las negociaciones con la Casa Blanca.
El separatismo también sigue siendo un tema activo en la política canadiense: en Quebec, el Parti Québécois volvió al poder y prometió un referéndum sobre la independencia, reabriendo la presión sobre el primer ministro federal. Asimismo, diversas investigaciones han señalado que la desinformación relacionada con la independencia de Alberta fue promovida intensamente en línea, con indicios de la participación de actores externos.