El Gobierno de Rumanía ha decidido permitir a las autoridades locales organizar eventos festivos hasta finales de año, volviendo sobre las restricciones impuestas por la Ordenanza 52. Esta exceptuará los gastos para los días de los municipios, ciudades, celebraciones públicas y eventos culturales de las regulaciones que limitaban los gastos de las autoridades locales. Además, las unidades sanitarias públicas no tendrán límites de gastos para bienes y servicios, y los gastos para asistencia social también estarán sin restricciones.
El Gobierno también ha aprobado excepciones para proyectos financiados con fondos externos y para consultoría, manteniendo así la capacidad de las autoridades para llevar a cabo actividades esenciales. Estas medidas no son una novedad, teniendo en cuenta que los gobiernos anteriores han adoptado medidas similares para controlar el déficit presupuestario a finales de año.
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