Un rumano de 31 años fue arrestado en el aeropuerto de Burdeos, estando implicado en cuatro robos de casinos en Francia, después de que su ADN fuera identificado en el lugar de los hechos. Uno de los robos tuvo lugar en Cazaubon, donde los ladrones intentaron asaltar un casino, pero huyeron sin robar nada. La investigación reveló vínculos con otros tres robos, con un perjuicio total que supera los 70.000 euros.
Las pruebas de ADN condujeron a la identificación del sospechoso, que tenía antecedentes en criminalidad organizada. Tras su arresto, reconoció parcialmente su implicación en el robo de Cazaubon, pero negó cualquier vínculo con los otros casos. Fue condenado a 30 meses de prisión, de los cuales 12 con suspensión, y se le prohibió la entrada en el territorio francés durante cinco años. Su cómplice permanece no identificado.