Con motivo del Día Nacional de Rumanía, el presidente Nicușor Dan participó en un desfile militar y hizo declaraciones a la prensa, subrayando la importancia de la celebración y de la unidad nacional. Animó a los rumanos a creer en el potencial del país, mencionando la impresionante presencia de la multitud en el evento.
En el contexto de la ausencia de un ministro de Defensa, tras la dimisión de Ionuț Moșteanu, Dan evitó comentar sobre este tema, afirmando que es un día de celebración y que no se debería hacer política. También mencionó la sólida relación con los Estados Unidos, destacando el gesto del presidente estadounidense Donald Trump. Por último, anunció la invitación dirigida a los exjefes de estado a la recepción organizada en el mismo día.